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lunes, 16 de noviembre de 2015

Draghi se reúne a puerta cerrada en Madrid con la flor y nata empresarial europea

El presidente del BCE se reúne en privado con los 50 empresarios más poderosos de Europa en plena polémica sobre las citas secretas que mantienen los mandatarios de la institución monetaria

 
Foto: El Rey Felipe VI, durante la sesión plenaria de la ERT celebrada ayer en Madrid / FOTO: Twitter Casa Real
El Rey Felipe VI, durante la sesión plenaria de la ERT celebrada ayer en Madrid / FOTO: Twitter Casa Real
 
La mañana era fresca y despejada en Madrid. Los coches oficiales se agolpaban en la puerta del Hotel Villa Magna. ¿"Quién viene, el presidente del Gobierno?", pregunta un cliente que sale del hotel a uno de los conserjes. No, tanta expectación no se debía a Mariano Rajoy. A quien esperaban todos esos Mercedes, Audi y BMW y todos esos empresarios era al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aunque también hubo otro invitado excepción: el Rey Felipe VI.
 
Una cita de semejante postín no la puede preparar cualquier asociación. La convocatoria corría a cargo de la Mesa Redonda de Industriales Europeos (ERT, en sus siglas en inglés), un foro creado en 1983 y que agrupa a los 50 mayores ejecutivos de las principales empresas europeas. En esa lista se encuentran cuantro empresas españolas, como son Telefónica, que ejerció de anfitriona, Inditex, Repsol e Iberdrola, y entre otras compañías europeas se encuentran nombres como Vodafone, Deutsche Telekom, Total, Royal Duth Shell, BP, Eni, Basf o Nestlé.
 
La agenda arrancó propiamente el fin de semana, durante el que ya tuvieron lugar reuniones de trabajo previas al Pleno. Pero los miembros de la ERT también tuvieron tiempo para disfrutar de Madrid, con visitas al Museo del Prado, a la Real Academia Española o la sede histórica de Telefónica en la Gran Vía.

"¿Qué haces aquí? ¿Pero tú no eres periodista?"

Como precisan en su página web, las empresas integrantes de este foro acumulan una facturación de 1,3 billones de euros -superior al Producto Interior Bruto español-, ocupan a 6,8 millones de trabajadores y dedican cada año más de 51.000 millones a la Investigación y Desarrollo, principalmente en Europa. Por todo ello, representa una de las organizaciones más influyentes del Viejo Continente.
 
El presidente de la ERT, Benoit Potier, saluda a Felipe VI en presencia del presidente de Inditex, Pablo Isla / FOTO: Twitter Casa Real
El presidente de la ERT, Benoit Potier, saluda a Felipe VI en presencia del presidente de Inditex, Pablo Isla / FOTO: Twitter Casa Real
 
Con semejante potencia, la ERT no tiene problemas para contar con alguna de las principales figuras económicas, financieras y políticas en las reuniones que celebran periódicamente, en las que se debaten asuntos relacionados con la competitividad, el empleo y el presente y el futuro de la economía europea. Esta vez, en una sesión plenaria celebrada en Madrid, el turno de invitado principal, secundado institucionalmente por la figura del Rey Felipe VI, correspondió a Draghi. También hubo otro invitado de excepción, el comisario europeo de Energía y Acción por el Clima, Miguel Arias Cañete, que acudió en vísperas de la Conferencia de Cambio Climático que comenzará en París a finales de mes y cuando Europa está dando pasos hacia la Unión Energética. Los presidentes de Inditex, Pablo Isla; Repsol, Antonio Brufau; e Iberdrola, Ignacio Sánchez-Galán, asistieron igualmente a la cita.
 
A estas sesiones plenarias, que se celebran semestralmente, solo se puede asistir por invitación y, para preservar la confidencialidad de los temas tratados, se celebran a puerta cerrada. Por eso sorprende la presencia de un periodista en el evento. "¿Qué haces aquí? ¿Pero tú no eres periodista?", nos recuerda una persona que espera para conducir a Draghi al salón donde se está celebrando la reunión. El presidente del BCE se encuentra en una sala contigua. Ahí aguarda su turno. Le delata su origen italiano. Pide un café expreso. Y hasta ahí lo que se puede ver; desde entonces, todo queda en secreto.

En plena polémica sobre la transparencia del BCE

Al ser tan reservada, esta vez -y como ya estaba anunciado- el BCE no difundió ningún texto con lo que Draghi comentó ante tan selecta audiencia, aunque fuentes conocedoras de lo que trató en la reunión aseguran que el banquero italiano se dedicó fundamentalmente a advertir de los riesgos económicos vigentes. Sin embargo, se impuso ese carácter privado de la cita, una prevención que alcanza ahora un mayor significado por dos motivos.
 
El primero, la polémica suscitada en torno a las reuniones privadas que los representantes del Comité Ejecutivo del BCE, del que Draghi forma parte, tienen con banqueros, empresarios o políticos. La sospecha de que en esas citas se pueda filtar información confidencial sobre los planes futuros del BCE se ha incrementado en las últimas semanas después de que el diario británico 'Financial Times' publicara la agenda con las reuniones mantenidas por cada uno de los seis miembros del Comité entre agosto de 2014 y julio de 2015. Para intentar acabar con estas sospechas, el BCE ha publicado los principios básicos que deben regir estos encuentros y en adelante comenzará a publicar, con un retraso de tres meses, la agenda de reuniones de los dirigentes de la institución monetaria.
 
Y el segundo motivo tiene que ver con la expectación que envuelve al BCE en estos momentos. Draghi anticipó en octubre que en la reunión de política monetaria de los días 2 y 3 de diciembre el BCE anunciará más medidas expansivas, de ahí que el mercado esté pendiente de cada palabra del banquero italiano para intentar descifrar cuáles son las auténticas intenciones de la entidad.
 
Ayer, sin embargo, el mercado no obtuvo ninguna pista. Solo los 50 empresarios más poderosos de Europa pudieron escuchar a Draghi.

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