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viernes, 1 de enero de 2016

La moneda de Azerbaiyán se hunde un 50% después de dejarla flotar


Bandera Azerbaiyan


(OroyFinanzas.com) – Esta mañana escribíamos sobre la devaluación en un 84% de la moneda de Sudán del Sur y unas pocas horas más tarde la moneda de Azerbaiyán caía un 50% al dejar su moneda en un sistema de libre flotación. Los países más afectados son los exportadores de materias primas, afectados por la bajada del precio del petróleo, la presión al alza del dólar por los tipos de la Fed y ladevaluación del yuan chino, circunstancias que les está obligando a dejar el bloque de la zona dolarizada y abandonar su paridad con el dólar.
A principios de año el Banco Central de Azerbaiyán abandonó la paridad del dólar para gestionar su moneda, el manat, en un cesta de divisas. Hoy ha dejado flotar su moneda libremente, lo cual ha provocado su hundimiento en un 50% de forma instantánea.
Otras exrepúblicas de la Unión Soviética, como Rusia y Kazajistán, también han pasado a sistemas de fluctuación libres, en 2015, y parece ser que Azerbaiyán va a seguir su senda. El 90% de las exportaciones de Azerbaiyán dependen de hidorcarburos y el manat ha perdido la mitad de su valor frente al dólar a lo largo del año. Las reservas de divisas de Azerbaiyán cayerón de los 15.000 millones de dólares contabilizados a principios de año hasta los 6.200 millones en noviembre 2015.

Devaluación del Manat de Azerbaiyan en 2015

Devaluación del Manat de Azerbaiyan en 2015

Devaluación del Tenge de Kazajstan en 2015

Devaluación del Tenge de Kazajstan en 2015

Devaluación del rublo de Rusia en 2015

Devaluación del rublo de Rusia en 2015
Fuente: ZH
© OroyFinanzas.com

jueves, 17 de septiembre de 2015

Rusia prepara una criptomoneda nacional para 2016




DANIEL JERÓNIMO OLLERO

A medida que el bitcoin y otras criptomonedas ganan popularidad, influencia y usuarios por todo el mundo, Rusia ha decidido llevar a cabo una iniciativa pionera creando su propia moneda virtual en colaboración con la empresa QIWI.
 
El 'bit-rublo', que es así como se llamará esta nueva moneda virtual, empleará un funcionamiento similar al del bticoin, pero sometido a una estricta regulación y vigilancia por parte del Banco Central de la Federación Rusa para impedir que esta moneda se emplee como medio de pago para actividades criminales al margen del fisco y la vigilancia policial.
 
Fueron precisamente estos temores a la financiación de actividades criminales a través de las redes lo que llevó al Gobierno ruso a involucrarse en la creación de esta moneda, que en un principio se trataba de una iniciativa privada de la empresa Qiwi, el mayor operador de terminales de pago del mundo,
 
"Las criptomonedas pueden emplearse en transacciones sospechosas por lo que estamos estudiando detenidamente esta cuestión y, en caso necesario, controlaremos este ámbito", recordó en declaraciones al diario ruso Kommersant la gobernadora del Banco Central Ruso, Elvira Naviullina, recientemente elegida 'Banquero Central del Año' por la revista Euromoney.


El temor al uso de las criptomonedas como medio de pago en actividades ilegales o fraudulentas es compartido por varios países, entre ellos EEUU, y alcanzó su punto álgido con las investigaciones federales que dieron lugar al desmantelamiento de Silk Road, un mercado ilegal de drogas ubicado en la 'Deep web' (aquella a la que no puede accederse con los navegadores habituales como Internet Explorer) en la que, según la investigación del FBI, se movieron 1.200 millones de dólares en beneficios y 79,8 millones en comisiones.
 
Actualmente, el proceso de lanzamiento del 'bit-rublo' se encuentra en fase de negociación y entre la empresa Kiwi y el Banco Central de Rusia buscando homologar el sistema descentralizado de intercambios de esta criptomoneda con la legislación del país. Unas leyes que, actualmente, dictan que el estado es la única entidad con capacidad legal para la emisión de moneda.
Unas negociaciones que previsiblemente se prolongarán durante los próximos meses para coordinar esta insólita iniciativa, ningún país ha intentando lanzar o ha permitido la creación de una criptomoneda nacional, que se pondrá en marcha durante el próximo año. En declaraciones recogidas por el diario Kommersant, el director ejecutivo y copropietario de QIWI, Sergey Solonin, ha señalado que el lanzamiento del 'bit-rublo' está previsto para 2016 en una operación que requerirá de una notable inversión de cientos de millones de rublos para su puesta en marcha en la Federación Rusa.

lunes, 4 de mayo de 2015

Panamá. Historia de un país y su moneda



 Cambio de moneda en Panamá


Balboa, es una de las moneda de curso legal de Panamá junto con el dólar. Su código ISO 4217 es PAB. Está dividido en 100 centésimos.
 
Nombrada en honor del explorador español Vasco Núñez de Balboa cuando fue creada mediante Ley de la Convención Nacional de 1904 (se le atribuye a Demetrio H. Brid ser el propulsor de la idea de nombrarla Balboa en su calidad de miembro de la Comis...
 

 

Panamá es un país ubicado en el extremo sureste de América Central. Su nombre oficial es República de Panamá y su capital es la ciudad de Panamá. Limita al Norte con el mar Caribe, al Sur con el océano Pacífico, al Este con Colombia y al Oeste con Costa Rica. Tiene una extensión de 75.517 km². Localizado en el istmo que une a Sudamérica con América Central, su territorio montañoso solamente es interrumpido por el Canal de Panamá. Su población es de 3 706 596. Hasta el 31 de diciembre de 2013, estaba constituida por 9 provincias y por 5 comarcas indígenas; a partir del 1º de enero de 2014 se crea la provincia de Panamá Oeste, lo que aumenta la cantidad de provincias a 10.
 
De acuerdo con la Constitución Panameña, el español es la lengua oficial del país y todos los panameños tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. En 2006, era la lengua materna del 93,1% de los panameños. Otras lenguas, también panameñas, son reconocidas en el sistema educativo en diversas comunidades donde es mayoritaria la población indígena.
 
Su condición de país de tránsito lo convirtió tempranamente en un punto de encuentro de culturas provenientes de todo el mundo. El país es el escenario geográfico del Canal de Panamá, obra que facilita la comunicación entre las costas de los océanos Atlántico y Pacífico y que influye significativamente en el comercio mundial. Por su posición geográfica actualmente ofrece al mundo una amplia plataforma de servicios marítimos, comerciales, inmobiliarios y financieros, entre ellos la Zona Libre de Colón, la zona franca más grande del continente y la segunda del mundo.
 
Con una población superior a los tres millones de habitantes, tiene una posición privilegiada en varias clasificaciones de crecimiento y desarrollo de América Latina, como el índice de desarrollo humano 2011, (primer puesto en América Central y sexto en América Latina). El país está catalogado en términos absolutos, es decir, sin tener en cuenta la distribución de la riqueza, como de ingresos económicos mediano-altos. Además, según el Índice de Paz Global, Panamá es el segundo país más seguro de Centroamérica, después de Costa Rica.

Información recogida de la wikipedia

Monedas huérfanas de bancos centrales: el extraño caso de los chelines somalíes

 
 
 
(OroyFinanzas.com) – En el transcurso de la guerra civil en Somalia, en enero de 1991, las puertas del Banco Central del país fueron asaltadas y las cajas de seguridad desvalijadas. Todo el dinero en efectivo y objetos de valor fueron víctimas del saqueo. La autoridad monetaria del país había caído. Pero, a pesar de todo, los billetes de chelín somalí continuaron circulando entre los somalíes. Y aún hoy en día, estos chelines de papel, huérfanos de cualquier tipo de respaldo de una autoridad monetaria central, se siguen utilizando en pequeñas transacciones.
 
Esta situación inverosímil, la del extraño caso de los chelines somalíes, plantea algunas preguntas fundamentales sobre el dinero. Por ejemplo, si la Reserva Federal y la estructura del gobierno de Estados Unidos desaparecen de la noche al día, ¿Seguiríamos utilizando los billetes de la FED, como hicieron los somalíes? Entonces, ¿qué fuerzas han de conspirar para mantener el valor, y en circulación, unos trozos de papel pintado, emitidos por una institución que ya no existe?
 
Según Luther & White (2011), la circulación de los chelines, en el contexto de un Estado colapsado, pone en duda la universalidad de la teoría chartalista del dinero. Según ésta, el hecho de pagar impuestos con papeles emitidos por el gobierno es lo que otorga el valor a estos papeles.
 
Un mundo sin Estados es un mundo sin impuestos, así el uso continuado de los chelines somalíes significa que algo más, que la mera aceptación de pagar impuestos, debe contribuir a ese valor positivo. (Haciendo un paréntesis importante, la circulación continua de bitcoin también contradice con la teoría chartalista del dinero y los impuestos. Bitcoin no se utiliza para pagar los impuestos).
 
Luther & White dan una explicación muy “Miseniana” para explicar el valor positivo del chelín: la “inercia de la aceptación histórica”. De acuerdo con el teorema de la regresión de Ludwig von Mises -esbozado en su obra Teoría del Dinero y Crédito (1912)-, las expectativas de la gente sobre el valor de unos trozos de papel pueden “retroceder” al pasado. Que un trozo de papel no tenga ningún valor intrínseco hoy, no quita que tuviera valor en el pasado y fuera utilizado para el intercambio de productos básicos, estableciendo precios. Los autores describen este proceso como “un juego de coordinación”.
 
Aunque el Banco Central se había derrumbado en enero de 1991, un comerciante somalí aceptó chelines justo al día siguiente del colapso porque los había aceptado el día antes. Y no era el único. Sabía que otros comerciantes los habían aceptado también. Así que las expectativas acerca de las expectativas acerca de las expectativas, fueron suficientes para normalizar el uso de chelines, más allá del día de la desaparición del banco central.
 
Los billetes falsos y la redención contingente en Somalia
 
No sólo los chelines viejos continúan circulando. Nuevas emisiones de billetes falsos se unieron a la oferta monetaria. Las falsificaciones de billetes de 1.000 y 500 chelines fueron imprimidas por los señores de la guerra y empresarios, tras el colapso del país. Aunque los billetes falsos tenían el mismo diseño que los billetes anteriores a 1991, existían pequeñas diferencias que permitían su diferenciación de forma sencilla.
 
A pesar de ello, los somalíes aceptaron de buen grado la falsificación de billetes de 500 y 1.000 chelines, mezclando e intercambiándolos con billetes reales. En otras palabras, el mercado se negó a realizar un descuento sobre las falsificaciones.
 
Mubarak (2003) señala tres razones para la aceptación de las falsificaciones. En primer lugar, cualquier reticencia de la gente, para usar los billetes falsos, fueron superadas por la coacción de los señores de la guerra. La segunda razón obedece al incentivo económico que tenían los billetes falsos -un 5% sobre la moneda real- y, por último, la difundida afirmación popular de que los nuevos billetes eran pasivos del futuro Banco Central de Somalia, y que la validez se oficializaría cuando “el gobierno nacional llegara al poder”.
 
Este último detalle es interesante porque podría explicar no sólo por qué se aceptaron las falsificaciones, sino también por qué los billetes somalíes de pre guerra continuaron circulando. El futuro Banco Central de Somalia haría suyos todos los billetes circulantes, tanto los antiguos de pre guerra como las falsificaciones. Así, que la mera promesa de redención, por un banco central aún no existente, puede haber sido suficiente para otorgar a todos los chelines, auténticos y falsos, un valor positivo.
 
Las cosas se complicas: Los nuevos chelines somalíes
 
A la curiosa historia, de la situación monetaria en Somalía, se le añade un nuevo ingrediente. Antes del colapso de enero de 1991, el país africano había estado experimentando una inflación acelerada. Así que el gobierno somalí elaboró ​​planes para reemplazar los chelines existentes por otros nuevos chelines somalíes. Cada Chelín Nuevo (CN) equivalía a 100 chelines viejos (CV), y los billetes impresos eran de 20 y 50 CN.
 
El primer envío de estos nuevos chelines llegó a Somalia varios meses después de colapsar el Estado. Muhammed Ali Mahdi, líder de una de las facciones en guerra, se apoderó de varios miles de millones de estos nuevos chelines y los introdujo en el sistema monetario, dentro del territorio que controlaba. Estos CN no tuvieron éxito en el resto del país. 500 CN no alcanzaban el valor de 500 CV ni alcanzaron el valor previsto –antes de la guerra- para el que fueron diseñados. De hecho, un CN valía sólo un tercio de un CV.
 
Estos CN desafía la tesis de Luther & White de que los somalíes aceptaban chelines debido a su experiencia previa con ellos. ¿Por qué los CN se aceptaron entonces si no existía una costumbre en su uso? ¿Por qué no fueron rechazados para el comercio, existiendo ya otros chelines?
 
La aparición de estos Nuevos Chelines también desafía la teoría Laughlin. ¿Por qué los CN no alcanzaron un valor más alto que los viejos? Después de todo, el Banco Central de Somalia estaba dispuesto a convertir 100 chelines viejos en 1 CN. Si existía la creencia común que un futuro banco central asumiría la responsabilidad de los billetes falsos de Somalia, ¿no sería el mismo banco central capaz de respetar los CN? ¿Por qué entonces los CN valían un tercio de un CV en lugar de 100 veces más como estaba previsto?
 
A modo de curiosidad y para finalizar el artículo, nos podemos preguntar ¿Qué pasará con todos estos chelines somalíes cuándo se vuelva a instaurar un Banco Central? Por el momento, en la página web del Banco Central de Somalia se dice esto:
 
“Hasta asumir plenamente las responsabilidades institucionales y de funcionamiento, una sucursal en Baidoa ha sido establecida y está operativa, mientras el Banco Central de Somalia ha completado la reconstrucción de su sede en Mogadiscio”.
 
Tal vez no tengamos que esperar mucho para conocer el desenlace.
 
Fuente: JPKoning
© OroyFinanzas.com
 

sábado, 2 de mayo de 2015

¿Una moneda sin respaldo de un Banco Central?: el extraño caso de los dinares iraquíes suizos



Iraq suizo dinar billete

Los conocidos como “dinares suizos” circularon en el norte de Irak entre 1993 y 2004, a pesar de haber sido desmonetizadas y repudiados por su propia entidad emisora, el Banco Central de Iraq (CBI). Entonces, ¿por qué este tipo de monedas mantienen su valor si no existe un autoridad monetaria detrás? Y lo más importante, ¿qué le otorga, al llamado dinero fiat un valor positivo? Hace poco publicamos un artículo sobre el extraño caso del chelín somalí donde se señalaba que, a pesar de que el banco central de Somalia fue saqueado en 1991 -y dejó de funcionar a partir de entonces-, los chelines somalíes, huérfanos de institución central, continuaron circulando, y lo hacen en la actualidad.
Tras la invasión de Irak a Kuwait y la posterior victoria de los aliados, el presidente George Bush -padre- retiró las tropas estadounidenses de Irak, dejando intacto el régimen de Saddam. Es la conocida como primera Guerra del Golfo de principios de los años 90.
Sin embargo, la derrota iraquí vino acompañada por una amplia gama de sanciones económicas de la ONU. Debido a los embargos, el Banco Central de Iraq (CBI) ya no podía importar papel -para imprimir moneda- de su suministrador habitual, la empresa británica De La Rue PLC. Ante esta contrariedad, Saddam comenzó a imprimir dinares con una impresora de procedencia china.
Curiosamente, a estos nuevos billetes “Saddam” no se les otorgaba el mismo valor que los dinares emitidos antes de la guerra, aplicándoseles descuentos. En mayo de 1992, los billetes más veteranos -emitidos antes de la guerra- elevaron su valor a aproximadamente 3 centavos de dólar, mientras que los más nuevos cotizaban a 1 sólo centavo. Una situación muy extraña si se piensa en ella. Canadá, por ejemplo, recientemente emitió dinero de plástico. Un dinero, el de plástico, que circula y convive al mismo nivel que el dinero de papel. Si uno valiese menos que el otro, sentiríamos algo parecido a lo que experimentaron los iraquíes en la década de 1990: un emisor, un dinar, pero con dos valores diferentes.
¿Por qué hay dos precios para una misma moneda en Irak?
Existen teorías distintas que discrepan en torno a por qué surgen dos precios del dinar. La más argumentada incide en que la mala calidad del dinero papel de la posguerra facilitaba su falsificación. Carecían de una marca de agua, fabricados con un papel muy fino eran fácilmente rompibles, y la tinta no era la idónea. Los billetes de antes de la guerra, por el contrario, habían sido impresos por De La Rue con la tecnología más moderna. Así que los comerciantes aplicaban un descuento al dinero nuevo por temor a aceptar falsificaciones.
Los billetes emitidos antes de la guerra por De La Rue, se conocen como “dinares suizos”. King afirma que este nombre se debe al hecho de que las placas de impresión de De La Rue se fabrican en Suiza. Foote tiene otra teoría, que el dinar iraquí, históricamente una moneda estable, ha sido considerada como el franco suizo del Medio Oriente.
En cualquier caso, el régimen de Saddam decidió en 1993 deshacerse de este anómalo sistema dual de precios terminando con el dinar suizo. Varios motivos justifican esta decisión.  Primero, el descuento que aplica el mercado sobre la moneda de la posguerra pone de manifiesto la debilidad del régimen. Y como no era posible mejorar la calidad de los billetes pues la única solución era eliminar los dinares con “apellido” suizo.
En segundo lugar, este sistema dual limitaba la capacidad del gobierno para intervenir en la política monetaria. La existencia del dinar suizo lo convertía en alternativa y, por tanto, significaba la posibilidad de elegir divisa para actuar en el mercado. Así, el mercado prefería dinares suizos para establecer el precio de los suministros antes que la nueva moneda de la posguerra, impresa, además, en grandes cantidades. Esta situación limitaba el poder del CBI para imprimir dinero y pagar las cuentas de Saddam. Para hacernos una idea, es una situación similar a un sistema parcialmente dolarizado -pero con el dinar suizo en lugar del dólar-.
En tercer lugar, la existencia de múltiples precios habría hecho transacciones y los cálculos más complicados. Sin el dinar suizo, este problema desaparece.
Saddam Hussein se deshizo del dinar suizo de forma calculada para rentabilizar al máximo la operación. El 5 de mayo de 1993, el régimen anunció que todos los dinares suizos tendrían que ser cambiados, en el CBI, por su equivalente en moneda de la posguerra. Y en seis días, hasta el 10 de mayo de 1993. Finalizado el plazo, el CBI no cambiaría los dinares suizos. De esta forma, y gracias a que los dinares suizos tenían una prima del mercado sobre los nuevos billetes, el CBI ingresaba billetes sobrevaluados y entregaba otros devaluados, con el consiguiente beneficio.
La decisión de Saddam tenía una segunda parte, dirigida a los “mercenarios” del dinar suizo. Un gran porcentaje de estos billetes eran propiedad de jordanos que hicieron negocios en Irak, como emiratíes, palestinos y Kuwaitis. Los dinares suizos también circulaban en el norte de Irak, entre la comunidad kurda. Así que Saddam cerró la frontera durante el período de cambio -esos seis días- para evitar que extranjeros y los kurdos pudieran cambiar sus dinares suizos. El resultado fue el esperado, una enorme cantidad de billetes antiguos, nunca llegaron a convertirse en nuevos dinares de Saddam. Así, los pasivos del CBI se redujeron drásticamente, dejando su balance aseado y listo para una orgía de financiación monetaria. Para 1994, la inflación iraquí había alcanzado el 500% año.
Pero algo extraño sucedió. A pesar de la operación del CBI, los dinares suizos no llegaron a perder su valor. Junto a los dólares estadounidenses, siguieron utilizándose como un medio para el intercambio en el norte de Irak. El gobierno kurdo no imprimió nuevos billetes y permitió que siguieran siendo utilizado para establecer las ofertas, situaciones que ayudaron a mantener el precio. En la década de 1990 y principios de 2000, el valor del dinar suizo aumentó de valor 2-3 veces sobre el precio de dinares de Saddam alcanzando la mayor revalorización en 2003.
Una moneda sin respaldo oficial pero valorada por el mercado en Irak
¿Cómo puede tener valor una moneda huérfana? Una posibilidad es que los kurdos, a pesar de la falta de respaldo de los billetes, experimentaron una demanda de la moneda como tal, y convertieron la necesidad en virtud. El problema de esta explicación es que si la demanda de moneda se satisface tan fácilmente, con unos papeles coloreados sin respaldo, ¿por qué  las empresas y los consumidores kurdos no crearon también papelitos similares? y además obtienen grandes beneficios. Un banco central es capaz de preservar el monopolio monetario pero una institución así no existía por entonces en el norte de Irak.
Otra explicación sugiere que los kurdos pudieran reclamar la paternidad de esta moneda en el futuro. Si el norte de Irak se transformara en un Estado soberano, el nuevo banco central kurdo probablemente adoptaría el dinar suizo como moneda de su responsabilidad.
Efectivamente, la recuperación de dinares suizos ocurrió, aunque no a través de un estado kurdo independiente. Como todos sabemos, los EE.UU. invadieron Irak -en la conocida como segunda Guerra del Golfo- en marzo de 2003. El 7 de julio de 2003, el jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición, Paul Bremer, anunció una nueva moneda para el mes de octubre. Ambos dinares, los emitidos en periodo de posguerra por Saddam y los dinares suizos serían intercambiables con estos nuevos dinares. Y así terminó la orfandad de una década de los dinares suizos. De nuevo, estos billetes eran responsabilidad de un banco central.
Mervyn King ofrece un relato particularmente detallado al respecto. A partir de 2002, la especulación en relación con la invasión estadounidense de Irak comenzó a aumentar. Coincidiendo con el aumento de los tambores de guerra, el dinar suizo pasó de cotizarse a 18 dinares por dólar, en Mayo de 2002, hasta los 6 dinares, un año después. Según King, “este mercado alcista del dinar era la manifestación de las expectativas de una invasión estadounidense. Hecho que reforzaba idea de una independencia del Estado kurdo, como una nueva institución monetaria en Irak favorable a respaldar otra vez el valor del dinar suizo”.
El gobierno kurdo, descontentos con la deflación generada en el dinar suizo, hizo todo lo posible para combatir su efecto en la economía. Comenzaron a pagar una mayor proporción de empleados públicos en dólares y trataron de persuadir a los especuladores de divisas.
Foote señala la otra cara de la apreciación del dinar suizo, la depreciación de los dinares de Saddam. Estos billetes se ilustraban con un Saddam Hussein sonriente, así que no era muy probable que siguieran en curso tras una victoria estadounidense. Una posibilidad que ya habían experimentado sólo diez años antes, cuando el propio Saddam se deshizo de los dinares suizos. A diferencia del gobierno kurdo, que intentaba devaluar los dinares suizos, mediante el pago de los trabajadores públicos en dólares, la Coalición vencedora actuó en otra dirección. Trató de aliviar los temores relativos a los dinares Saddam, pagando los salarios a los funcionarios iraquíes con esta moneda. Una decisión que escenificaba la pervivencia de los billetes de Saddam en el futuro, revalorizando, así, su valor.
Curiosamente, ambas intervenciones condimentan la historia. En el caso del dinar suizo, el apoyo gubernamental no es en absoluto necesario para una moneda tenga valor positivo. La aparición de fenómenos monetarios no requiere de un Estado o institución financiera como requisito previo. Lo que no quiere decir que los gobiernos no pueden influir en ese valor, mostrando su apoyo o desafección sobre una divisa.
El precio de conversión final se fijó en 150 dinares de Saddam por 1 dinar suizo. El proceso de conversión se inició en octubre de 2003 y finalizó en enero de 2004. Finalizaba así uno de los momentos más extraños de la historia monetaria. Sin embargo, las razones exactas por las que aún continúan circulando en el mercado los dinares suizos, a pesar de no contar con ningún respaldo, son casi imposible de conocerlas. Existen teorías al respecto pero no son concluyentes.
La poca información que ha encontrado el autor sobre el dinar suizo proviene de un documento de 2004, del entonces gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King. De un breve artículo publicado en el New York Times, por Hal Varian, y de otro artículo firmado por Foote, Block, Crane y Gray sobre la política económica en Irak. Se ha completado con noticias y rumores encontradas en periódicos y sitios web relacionados con la numismática.
Fuente: MoneyMess
© OroyFinanzas.com