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martes, 25 de agosto de 2015

¿Qué hago después del desplome? ¿Compro? ¿Vendo? ¿Me pongo bajista?

Después de que un batacazo como el del lunes, no es fácil evitar los nervios y pensar con frialdad. Además, hay un montón de ruido de "expertos", detrás del cual las sensaciones son muy negativas

Foto: La bolsa española registra mayor caída en tres años al perder el 5,01%. (EFE)
La bolsa española registra mayor caída en tres años al perder el 5,01%. (EFE)
 
 
El desplome del 5,01% del lunes, sumado a los de la semana pasada, ha dejado al Ibex en niveles que no se veían desde enero y con una pérdida del 5,09% en el año, que es considerablemente superior en muchos de sus miembros. Si usted tiene acciones o fondos de bolsa, se preguntará lógicamente si esto va a bajar todavía más y qué es mejor hacer: vender aunque sea con pérdida para evitar males mayores y olvidarse, cerrar los ojos y esperar a que escampe, ponerse bajista (los más agresivos) o incluso comprar aprovechando la caída; ya saben, cuando la sangre corre por las calles es cuando hay que comprar, como decía el barón de Rothschild.
 
La respuesta, en un mercado tan volátil y con los sentimientos a flor de piel, no es nada fácil. Pero, desde luego, no la va a encontrar en la pléyade de "expertos" que salen en los medios en estas ocasiones y que se dividen en dos grupos: los del "esto se veía venir"... a toro pasado, porque hasta ahora ninguno había dicho que venía un desplome de la bolsa; y los del "esto es exagerado y es una excelente oportunidad de compra"... que normalmente trabajan en firmas que cobran más comisiones cuantas más acciones y fondos compre usted, independientemente de si gana o pierde.
 
Si huimos de todo este ruido, el mensaje es bastante más negativo, tanto por análisis técnico como por fundamental. En el primer caso (ya saben, el estudio de los gráficos que se supone que reflejan el mensaje del mercado), el mercado perforó ya el viernes soportes muy importantes a ambos lados del Atlántico-como explicó en El Confidencial el analistas de Ágora Carlos Doblado-, que es precisamente lo que dio pie al derrumbe del lunes. De hecho, los índices se desplomaron hasta el siguiente nivel de soporte, que en el Ibex son los mínimos de octubre de 2014 y enero de este años (en torno a los 9.500 puntos), donde rebotó.
¿Qué hago después del desplome? ¿Compro? ¿Vendo? ¿Me pongo bajista?
Es decir, que había que haberse salido el viernes o el lunes a primera hora. Ahora es demasiado tarde. Lo más normal es que veamos a corto plazo un rebote, probablemente de cierta intensidad por la elevada sobreventa acumulada; los rebotes siempre son proporcionales a la caída previa. Pero sería raro recuperar los niveles de cierre del viernes (10.271 en el Ibex), que ahora son las primeras resistencias. Después de ese rebote, sería lógico probar los mínimos del verano pasado, que en el Ibex s eencuentran en 9.371. Y ahí se disputará la batalla definitiva para el futuro del mercado.
 
De ahí que Doblado recomiende aprovechar el rebote para deshacer posiciones a mejores precios que los actuales, es decir, con menores pérdidas (o mayores ganancias, si sus posiciones todavía tienen beneficios). Esto es lo que se conoce como sell the tops, justo lo contrario de lo que recomienda el grueso de los analistas, que es comprar en esta caída (buy the dips). Es verdad que estamos en zona de soporte, pero el mensaje de los gráficos es muy negativo y comprar ahora es coger un cuchillo al vuelo, como dicen los anglosajones. Mejor esperar a tener confirmaciones de que los soportes efectivamente aguantan.
 
¿Y ponerse corto (bajista)? Es una opción, pero parece más aconsejable esperar a que se perforen los citados mínimos de hace un año. Aparte de que esta operativa es muy poco aconsejable siempre para los inversores particulares por su altísimo riesgo: puede perder más del dinero invertido y exige enorme disciplina y vigilancia de las posiciones.

Seis factores por los que la bolsa debe bajar más

Desde el punto de vista fundamental, los argumentos de los optimistas básicamente son dos: que la caída es exagerada porque, a pesar de la crisis emergente, Europa y EEUU están creciendo con fuerza y eso sostendrá a las bolsas; y que los bancos centrales acudirán al rescate del mercado, como llevan haciendo desde 2012 en Europa y ya desde 2008 en EEUU. Ambas cosas son ciertas, pero es mucho más dudoso que vayan a tener los efectos deseados por estos expertos y, sobre todo, que vayan a tener un reflejo alcista en bolsa.
Mohamed El-Erian, el gurú exjefe de inversiones de Pimco y asesor de Obama. (Reuters)
Mohamed El-Erian, el gurú exjefe de inversiones de Pimco y asesor de Obama. (Reuters)
Así lo cree Mohamed El-Erian, el gurú exjefe de inversiones de Pimco y asesor de Obama. En un artículo en Bloomberg View, señala seisgrandes factores que hacen que lo más probable sea que los índices todavía bajen bastante más. Cuatro de ellos se refieren a la macro: se trata de la primera crisis con origen fuera del mundo desarrollado, a diferencia de la crisis financiera de 2008 o las sucesivas de la zona euro; las dudas sobre el crecimiento se suman a las dificultades los Gobiernos de los países emergentes para estabilizar sus economías y mercados (con China como ejemplo claro); este menor crecimiento perjudica a mercados que ya habían sido castigados por problemas de oferta, principalmente el petróleo; y los grandes perjudicados son los productores de materias primas, es decir, los emergentes, cuyas divisas han caído por debajo de los niveles de 2008. Y estos mercados son los más dados a sobrerreaccionar, con el consiguiente efecto contagio a los desarrollados.
 
Además, señala dos elementos más de mercado: muchas carteras están diseñadas para deshacer posiciones en momentos de volatilidad, lo que retroalimenta la caída en un efecto bola de nieve -así se refleja en el VIX, el llamado índice del miedo que mide la volatilidad del mercado de EEUU, que se ha disparado, y en la huida de las acciones más sobrevaloradas-; y esto "inevitablemente socava la mentalidad de comprar en las caídas (buy the dips), lo que lleva a los inversores con munición para invertir a esperar fuera del mercado". Finalmente, asegura que hay menos confianza en que los bancos centrales puedan actuar de nuevo como unos estabilizadores eficaces del mercado, debido a que quedan pocas cosas por hacer que no hayan hecho ya, y a que quieren dejar de ser el salvavidas de los inversores, como dejaron claro las últimas actas de la Fed.
 
Su conclusión es que "sí, el Banco Popular de China podría relajar su política monetaria; y sí, la Fed podría retrasar la subida de tipos prevista para septiembre. Pero es probable que el impacto en el crecimiento global sea limitado salvo que estas medidas vayan acompañadas de una respuesta política más amplia. De no ser así, los precios tienen que caer mucho más antes de que los inversores asustados salgan de sus refugios". Usted mismo.

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