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martes, 25 de agosto de 2015

La guerra contra el efectivo: ¿Por qué ahora?





Probablemente hayáis leído que hay una “guerra contra el efectivo” lanzada desde diversos frentes en todo el mundo. ¿Qué significa exactamente una “guerra contra el efectivo”?

Significa que el gobierno está limitando el uso del efectivo y una serie de economistas portavoces oficiales están reclamando la abolición completa del efectivo. Las autoridades están tanto restringiendo la cantidad de efectivo que puede retirarse de los bancos como limitando lo que puede comprarse con efectivo.

Estos límites se llaman generalmente “controles de capital”.

¿Por qué ahora?

Antes de que lleguemos a eso, distingamos entre efectivo físico (divisa y monedas en tu posesión) y efectivo digital en el banco. La diferencia es evidente: el efectivo en mano no puede ser confiscado por una “capitalización de deuda” (es decir, un robo aprobado oficialmente) en el que el gobierno o el banco expropian un porcentaje de efectivo depositado en el banco. El efectivo en mano no puede desaparecer por tasas negativas de interés o comisiones.
El efectivo en el banco no puede retirarse en una emergencia financiera que cierre los bancos (es decir, un corralito bancario).
Cuando los expertos sugieren que el efectivo está “obsoleto”, quieren referirse a billetes y monedas, no al efectivo en el banco. El efectivo en el banco está perfectamente bien para el gobierno y sus bien pagados asentidores (llamando a Mr. Rogoff and Mr. Buiter) porque este efectivo puede ser expropiado ya sea con “capitalización de deuda” o con tipos negativos de interés.

Inflación y tipos negativos de interés

Por ejemplo, Mr. Buiter opinaba recientemente que el momento de angustia en 2008-09 (el desplome financiero global) podría haberse evitado si los bancos hubieran simplemente cargado un tipo de interés negativo del 6% sobre el efectivo: en la práctica, llevarse un 6% del efectivo del depositante para obligar a todos a gastar lo que puedan tener.
Tango el efectivo en mano como el efectivo en el banco están sometidos a un método favorecido de expropiación, la inflación. La inflación (el objetivo más deseado de todo banco central) roba poder adquisitivo al efectivo físico y al efectivo digital por igual. La inflación castiga a los tenedores de efectivo y beneficia los que tienen deudas, ya que la deuda se hace más barata de pagar.
El efecto beneficioso de la inflación sobre la deuda ha estado usándose durante décadas, así que no puede ser la causa del reciente interés del gobierno por eliminar el efectivo físico.
Así que volvemos a la pregunta: ¿Por qué los gobiernos declaran de repente una guerra contra el efectivo físico, la forma de emisión más antigua de emisión de moneda?

Por qué odian el efectivo en mano

La primera razón: el efectivo físico tiene el potencial para eludir tanto impuestos como el robo aprobado oficialmente mediante capitalización de deuda y tipos negativos de interés. En resumen, el efectivo físico es extremadamente difícil de robar por parte del gobierno.
Algunos podéis considerar la palabra robo como dura o incluso ofensiva. Pero debemos diferencias entre impuestos (que se recaudan para pagar los programas estatales que en principio benefician a todos los ciudadanos) y capitalización de deuda, es decir, tomar efectivo de los depositantes para rescatar bancos que se han convertido en insolventes mediante las acciones de la dirección del banco, no de las acciones de los depositantes.

Las capitalizaciones de deuda son un robo, puro y simple. Como el gobierno fuerza a la apropiación, es un robo aprobado oficialmente, pero un robo en todo caso.

Los tipos negativos de interés son otra forma de robo aprobado oficialmente. En un mundo sin la represión financiera de los tipos de interés cero (la política que más gusta a los bancos), los prestamistas cargarán a los prestatarios suficiente interés como para pagar a los depositantes por el uso de su efectivo y obtener una ganancia.

Si los prestatarios están pagando intereses, los tipos negativos de interés son un robo, puro y simple.
¿Por qué los gobiernos tienen de repente tantas ganas de prohibir el efectivo físico? La respuesta parece ser que los bancos y las autoridades públicas están previendo capitalizaciones de deuda, tipo de interés muy negativos y considerables tasas sobre el efectivo y quieren cerrar cualquier escape que puedan tener los depositantes normales para eludir estas formas de robo oficialmente aprobado. El mecanismo de escape ante capitalizaciones de deuda y comisiones sobre depósitos en efectivo es el efectivo físico y de ahí el repentino florecimiento de peticiones de eliminar el efectivo como una reliquia de una época pasada, es decir, una época en la que la gente común tenía alguna forma de proteger su dinero ante capitalizaciones de deuda y control de los banqueros.

Obligando a los que tienen efectivo a gastarse o jugarse su efectivo

Los tipos negativos de interés (y las comisiones sobre el efectivo, que son el equivalente punitivo para los ahorradores) plantean otra pregunta: ¿por qué están los gobiernos de repente obsesionados con obligar a los poseedores de efectivo bien a gastarlo o bien a jugárselo en los casinos de los mercados financieros?

La respuesta convencional, expresada por Mr. Buiter es que la recesión y la contracción del crédito dereivan de familias y empresas atesorando efectivo en lugar de gastándolo. La solución a la recesión es por tanto obligar a gastar su dinero a todos estos avaros atesoradores de efectivo.

Hay tres enormes defectos en esta forma de pensar.

Uno es que familia y empresas tengan efectivo para atesorar. La realidad es que el 90% inferior de las familias tienen ahora menos renta de la que tenían hace quince años, lo que significa que su gasto ha disminuido no por atesorar sino por tener rentas más bajas.

Median Household Income in the 21st Century

Mientras que las grandes empresas de estados Unidos han estado en la gloria con beneficios que crecían rápidamente, las pequeñas empresas no han prosperado de la misma manera. De hecho, según algunas mediciones, la pequeña empresas ha estado en una recesión de seis años.



El 90% inferior tiene menos renta y afronta gastos vitales más altos, así que solo la capa superior de a familias tiene algún efectivo sustancial. Esta capa superior puede ver pocas oportunidades seguras para invertir sus ahorros, así que decide mantener estos en efectivo, en lugar de jugárselos en un casino amañado (es decir, la bolsa).

El segundo defecto es que atesorar dinero es la única respuesta racional y prudente en una época de represión financiera e inseguridad económica. Lo que están reclamando los bancos centrales (que gastemos hasta el último penique de nuestras ganancias en lugar de ahorrar algo para inversiones que controlemos o emergencias) es contrario a nuestros intereses.

Una guerra contra el efectivo es una guerra contra el capital

Esto lleva a tercer defecto: el capital (que empieza su vida como ahorro) es la base del capitalismo. Si se atacan los ahorros como un azote, se ataca al capitalismo y la movilidad hacia arriba, pues solo aquellos que ahorren capital podrán invertirlo para crear riqueza. Al atacar el efectivo, los bancos centrales y gobiernos están atacando el capital y la movilidad hacia arriba.

Los que ya poseen la mayoría de los activos productivos pueden tomar prestado esencialmente sumas ilimitadas a tipos de interés cercanos a cero, que pueden usar para comprar activos más productivos. Todos los demás (el 99,5% inferior) se reducen a la servidumbre del consumidor: se supone que no han de acumular capital productivo, se supone que han de gastar todo penique que ganen en pagos de intereses, bienes y servicios.

Esta inversión del capitalismo condena a una economía a todos los males que estamos experimentando en abundancia: aumento de la desigualdad de rentas, menores oportunidades para el emprendimiento, aumento de las cargas deudoras y una perspectiva a corto plazo que impide la planificación a largo plazo necesaria para crear productividad y riqueza sostenibles.

Efectivo físico: Solo 1,36 billones de dólares

Según la Reserva Federal. El efectivo físico existente total asciende a 1,36 billones de dólares.
Dado que una parte sustancial de este efectivo se encuentra en el extranjero, el efectivo físico es una parte diminuta de la economía doméstica y los activos totales de la nación. Por ponerlo en contaxto: la economía de EEUU es de 17,5 billones de dólares, los activos financieros totales de familias y organizaciones sin ánimo de lucro suman 68 billones, el dinero base está en torno a los 4 billones y el dinero total (divisa en circulación y depósitos a la vista) está por encima de los 10 billones (fuente).
Dada la cantidad relativamente modesta de efectivo físico, las afirmaciones de que eliminarlo potenciaría la economía suenan a falso.
Siguiendo el principio de cui bono (¿a quién beneficia?) preguntémonos: ¿Cuáles son los beneficios de eliminar el efectivo físico para bancos y gobierno?

Beneficios para bancos y gobierno de la eliminación del efectivo físico

Los beneficios par bancos y gobierno de eliminar el efectivo son evidentes:
  1. Toda transacción financiera puede ser gravada.
  2. A toda transacción financiera se le puede cobrar una comisión.
  3. Se eliminan las corridas bancarias.
En sistemas de reserva fraccionaria como el nuestro, a los bancos solo se les obliga a mantener una parte de sus activos en efectivo. Así que un banco podría tener solo un 1% de sus activos en efectivo. Si los clientes temen que el banco pueda ser insolvente, abarrotarán el banco y reclamarán sus depósitos en dinero físico. El banco se queda rápidamente sin efectivo físico y cierra sus puertas, realimentando un pánico.
El gobierno federal empezó a garantizar depósitos después de que la Gran Depresión ocasionara el colapso de cientos de bancos y esa garantía limitó las corridas bancarias, ya que los depositantes ya no necesitaban temer que un cierre bancario significara que se hubiera perdido su dinero depositado.
Pero como es posible que la gente sienta una perturbación en la Fuerza Financiera y decida convertir el efectivo digital en efectivo físico como precaución, eliminar el efectivo físico también elimina la posibilidad de corridas bancarias, ya que no habría ninguna forma de efectivo que no estuviera controlada por los bancos.

Publicado originalmente el 30 de julio de 2015. Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí.

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